Ojo en la tierra

Ignotus

© Alex Dan Leibovich

Pisadas me despiertan de un largo sueño. Me sorprende algo nuevo a través del resquicio de luz: una flor. Sus pétalos de rasgos violáceos y verdosos rodean un centro negro sin materia ni fondo. Luce estático mientras a su alrededor los pétalos vibran y se quedan inmóviles, para luego agitarse como si tuvieran algún escalofrío. Se mantienen inmóviles otra vez. Trato de moverme hacia un lado en el poco espacio que tengo. Comienzo a divagar sobre mi pasado, pero la negrura de la flor me atrapa, una negrura análoga a la de una pupila. ¡Una pupila! Mi boca se abre sin poder controlarlo y veo por primera vez a la flor como de verdad es: un ojo, moviéndose de aquí para allá, su iris verde-violáceo destellando ante los rayos del sol, su pupila en el centro, más honda que el abismo más profundo de la Tierra. Me siento por primera vez intimidado ante estas criaturas tan poco comprendidas. Y también por primera vez me percato del rol de las flores para con los muertos: vigilarlos y cuidar que nunca escapen de las cunas a las que fueron destinados.

   Intento dormir otra vez, pero el pensamiento no me deja en paz. Me muevo de un lado al otro, y pasa el tiempo, la idea martilleándome la mente. Ya no lo soporto. Deseo hacer la prueba. Me levanto con un leve chirrido, y salgo, quitándome el polvo. Atravieso el portal. Camino con la asquerosa sensación de ser observado en la nuca. ¿Estaré ya infringiendo la vigilancia…?

Alex Dan Leibovich

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Ojo en la tierra por Alex Dan Leibovich se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en http://oniroscopio.com.ar/ojo-en-la-tierra/.

Fotografías:

Ignotus:

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