Muro de aire y roca

El anciano puso la piedra en su lugar. Luego, insertó otra en el hueco restante. Dio unos pasos atrás y contempló serio la pared. Espacios vacíos y rellenos se intercalaban entre sí hasta formar un muro de aire y roca. Había estado trabajando desde temprano, sin saber lo que hacía. Se preguntó para qué lo había construido.

    Los rayos del sol atravesaban los intersticios entre las rocas, y las aves se posaban sobre las piedras con un aleteo suave. Todo estaba en imperfecto balance, hasta la tierra con sus poros y rigurosidades. Y el viejo distinguió algo en ella: pequeños corpúsculos que ascendían por la construcción. Despedían una luz minúscula de color púrpura.

    Se acercó hasta su obra y se agachó. Era la primera vez que veía seres así. Pensó que no debían existir, pero allí estaban. Y vio algo también curioso: las palomas se quedaban quietas, sin siquiera mover la cabeza mientras las criaturas se subían entre sus plumas. Cuando una de las aves tenía tantos de esos seres arriba que las plumas ya no se veían extendía sus alas y despegaba. Hasta que el muro de aire y roca se transformó en un enjambre de palomas. Y tras una sacudida intensa todo se desmoronó.

    El anciano se quedó parado ante el nubarrón de polvo. No sabía qué pensar. ¿Para qué había sucedido todo ello? Cuando miró hacia arriba.

    El cielo estaba cubierto de seres resplandecientes. Daban piruetas en el aire, encendían las nubes de un fulgor púrpura, extendían sus alas y su cola hasta formar un abanico de formas cambiantes. Y por cada vuelta que daban, por cada ascenso y descenso, un canto teñía las llanuras de brillo.

    Vio su obra destruida en el suelo, las rocas dispersas por aquí y por allá, el esfuerzo desvanecido en la nada. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo el anciano sonrió.

Alex Dan Leibovich

Licencia Creative Commons
Muro de aire y roca por Alex Dan Leibovich se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución – No Comercial – Sin Obra Derivada 4.0 Internacional.

Fotografía:

Bron-Yr-Aur – Led Zeppelin

Voces que valen ser escuchadas

Significado de Oniroscopio

Palabra resultante de dos vocablos: “Oniro”, que en griego significa "sueño" (los “oniros” o “oneiros” son los hijos del dios del sueño, Hipnos, en la mitología griega) y “-scopio”, que en griego significa “instrumento para mirar” o simplemente “mirar”. De esta forma sería equivalente a “mirar sueños” o “instrumento para mirar sueños”. Así, el simbolismo radica en ver lo fantástico en la realidad o el sueño en la vigilia.