Mito chino de Pan Gu

Pangu

En el principio, todo era oscuridad. Pero de la oscuridad se hizo un huevo y en él se concentraron las fuerzas fundamentales, opuestas y complementarias de la naturaleza: el yin, lo oscuro, lo femenino, lo frío; y el yang, lo claro, lo masculino, lo cálido. Dieron a luz a un dios: Pan Gu. Nació soñando, y soñando creció. Hasta que un día Pan Gu no soportó más su encierro. Extendió sus brazos, quebró el cascarón y salió. Lo primero que hizo fue separar el yin del yang. Del yin hizo la tierra, y del yang hizo el cielo. Pan Gu clavó los pies, y alzó las manos. Siguió creciendo, y a medida que lo hacía el cielo se iba separando cada vez más de la tierra. Hasta que Pan Gu, ya agotado, se acostó y el sueño lo fue llevando a la muerte. Y así como Pan Gu nació soñando, soñando murió.

   De su cuerpo se hizo el mundo.

  De su último aliento, surgió el viento; de su voz, el trueno. Su ojo izquierdo se transformó en el Sol, y el derecho en la Luna. Sus músculos dieron forma a las montañas y su carne a la tierra. Su sangre se vertió en forma de los ríos que circundan el mundo y su cabello hizo germinar las plantas, flores y árboles. Y por último, un soplo de viento hizo remover el sudor de su cuerpo. Sudor que contenía unas pequeñas criaturas que habitaban el cuerpo de Pan Gu desde su mismo nacimiento. Criaturas que cayeron en la tierra con la llovizna que era el sudor, y que dieron sus primeros pasos. Y así nació la humanidad.

Alex Dan Leibovich

Aclaración: adaptación de diferentes versiones del mito chino de la creación de Pan Gu.

Fotografías:

Portrait of Pangu from Sancai Tuhui:

  • Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Pangu#/media/File:Pangu.jpg
  • Licencia: dominio público.

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