Demian: un espejo hacia uno mismo

“Para contar mi historia he de empezar muy atrás. Si me fuera posible, debería retroceder aún mucho más, hasta los primeros años de mi infancia, e incluso más allá, en la lejanía de mi ascendencia”. Así comienza una historia que dejó una marca profunda en mí. Una pequeña novela en donde se presencia a un joven crecer, desde su dulce niñez hasta su turbulenta adolescencia, en donde se combinan y armonizan una escritura sencilla y fluida, poética y simbólica, expresando el amor, la amistad, el arte y el conocimiento de toda una vida. Una pequeña novela llamada “Demian”.

    Hermann_HesseEra el año 1919. La Gran Guerra había no solo asesinado incontables seres y destruidos miles de lugares, sino que había dejado un trauma en la psique de muchísimos individuos. Fue un quiebre en la historia humana, y consigo había dejado una fisura incierta de poder curarse. En ese acto entró en escena esta obra, escrita por Hermann Hesse, autor nacido en Alemania en el año 1877. Él, tal vez inconscientemente, expresó en la novela una guía para la gente confundida y desequilibrada en un clima de caos, quiebre y profundo cambio. Y lo hizo de la forma que más puede llegar a tocar el alma ajena: desde lo más auténtico y sincero del alma propia. Como en la gran mayoría –o tal vez en todas– de sus obras, el autor deposita en “Demian” algunas una buena dosis autobiográfica, haciendo la narrativa realmente verdadera, como si los personajes salieran de entre sus páginas y pudieran hablarle a uno al oído.

    Esos personajes son variados, pero dos de ellos son los centrales: Emil Sinclair y Max Demian, quien le da título al libro. Entre ellos se forma un vínculo muy particular que se va diversificando a través de los años. Pero es imposible en esta novela describir concisamente la trama sin arruinar la sorpresa. Solo diré que Sinclair crece, y en su mismo crecimiento se va descubriendo a sí mismo, y consigo al resto del mundo, en las formas del arte, el conocimiento, la amistad y el amor, representados en los distintos personajes y en él mismo. Es una novela que fue categorizada dentro del género Bildungsroman alemán (siendo su significado “novela de aprendizaje” o “novela de formación”), y como dice su nombre es el desarrollo de un chico desde su niñez hasta su adolescencia, pasando por diferentes etapas características.

    La escritura es una muy fluida, poética y para nada complicada. Los capítulos son ocho, y cada uno de ellos llevan títulos muy simbólicos, al igual que toda la historia, sus escenarios y diálogos. El estudio de Hermann Hesse de la escuela psicoanalítica de Carl C. Jung 1 se refleja perfectamente en la novela. Sus arquetipos (conceptos fundamentales en la teoría de Jung) perviven en diversos personajes e imágenes. Tal cosa otorga un trasfondo que da una atmósfera aún más profunda y vívida.

 Constantemente, al menos para mí, se produce un fenómeno que no para de
Emil_Sinclair_Demian_1919maravillarme, y el cual solo experimenté en pocas obras, muchas de las cuales son de Hermann Hesse. Este fenómeno es el de la empatía. Cada vez que estuve leyendo el libro, en muchas de sus secciones, sentí tal nivel de cercanía con Sinclair que pensaba que de verdad lo comprendía, y así también lograba una mayor comprensión de mi mismo. Ahora pienso que en esa época de gran turbulencia en que fue publicado eso es lo que sintió la gente que leía este libro, especialmente la juventud, que no solo transitaba eso en el contexto externo de la época y espacio, sino también en el interno, en su fase de crecimiento. Pero creo que ese carácter de empatía es universal y atemporal, y así como en los años sesenta, de profundos cambios en la sociedad, ganó enorme popularidad, también hoy en día, en el reino de una información desbordante, una falta de la educación de muchos padres hacia sus hijos, y una sexualidad superficial imperante, se logra encontrar una guía siempre vigente en este bello libro. Tampoco estoy diciendo que sea del género de autoayuda, pero en su lectura sana, como un espejo que hace ver las fortalezas y debilidades de uno, y deja una reflexión y emoción que con el tiempo puede llegar a germinar en algo muy valioso.

    Esta pequeña gran obra fue para mi toda una experiencia desde principio a fin. Fue algo más que una lectura; fue una vivencia; una vida dentro de otra vida. Es algo para mi único y muy difícil de obtener. Hace recordar que la vida es valiosa y contiene magia y esperanza; es algo más que aquellas rutinas cíclicas y vanas. “Demian”, devuelve aquella emoción por un universo en donde los amores brillan, las amistades se sienten, y los personajes trascienden las páginas de los libros.

Apéndice

Frases que fui seleccionando a medida que leía la obra, y que creo muestran su poderío y enseñanza 2:

  • “Únicamente aquellas ideas que vivimos tienen un valor.”
  • “(…) Creo que debemos adorar y santificar al mundo entero en su plena totalidad, y no tan solo a esa mitad oficial, artificialmente disociada.”
  • “Cuando un hombre o un animal orienta toda su atención y toda su voluntad hacia una cosa determinada, acaba por conseguirla.”
  • “Cada uno de nosotros ha de encontrar por sí mismo lo “permitido” y lo “prohibido” con respecto a su propia persona –lo que le está prohibido–. Se puede no hacer nunca nada prohibido y ser, sin embargo, un perfecto bribón. Y al contrario, ¡en último término no es más que una cuestión de comodidad! Aquel que es demasiado cómodo para pensar por sí mismo y ser su propio juez, se somete a las prohibiciones del momento existentes. Le resulta más sencillo. Pero otros sienten en sí mismos su propia ley, les están prohibidas cosas que todo hombre de honor hace a diario y permitidas otras sobre las que recae una general interdicción. Cada uno tiene que responder por sí mismo.”
  • “Siempre es bueno tener consciencia de que dentro de nosotros hay alguien que todo los sabe, lo quiere y lo hace todo mejor que nosotros mismos.”
  • “(…) Cuando alguien que de verdad necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad lo conducen a ello.”

Notas:

1 Carl C. Jung: médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, nacido en Suiza en el año 1875. Discípulo de Sigmund Freud en sus comienzos, luego terminada la relación por divergencias en las teorías, Jung desarrolló una teoría psicoanalítica basada en la antropología, la alquimia, la interpretación de sueños, el arte, la mitología, la religión y la filosofía, elaborando los conceptos de los arquetipos (la sombra, el animus, el anima, el sí-mismo, etc.), el inconsciente colectivo y la sincronicidad entre otros más. Murió en Suiza en el año 1961.

2 Todas las citas fueron extraídas del libro Demian, Editorial Argonauta, edición de diciembre 1979, traducción de Luis Lopez Ballesteros y de Torres, Hermann Hesse.

Fuentes:

  • “Demian”, Editorial Argonauta, edición de diciembre 1979, traducción de Luis Lopez Ballesteros y de Torres, Hermann Hesse.
  • En lo referente a la biografía de Carl C. Jung:  http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/jung.htm y “El hombre y sus símbolos”, Editorial Luis de Caralt, edición de diciembre de 1984, traducción de Luis Escolar Bareño, Hermann Hesse.

Imágenes:

Retrato de Hermann Hesse:

Portada original de Demian:

Soda Stereo – Cuando pase el temblor

El tiempo en capítulos